sábado, 10 de noviembre de 2012

Los Vinos Andaluces

Realizado por María Pachón Veliz (Grado Superior - Gestión Comercial y Marketing)



El vino de Andalucía

Andalucía tiene una tradición milenaria en el cultivo de la vid y en la elaboración de vinos que han gozado de gran prestigio y fama en todo el mundo. Los vinos andaluces pertenecen a una estirpe de vinos antiguos como los oportos, los madeiras o los marsalas, nacidos en los siglos XVI y XVII con el auge del comercio marítimo. El sector vitícola andaluz se orienta hacia la producción de vinos de calidad. Tradicionalmente, los vinos más característicos han sido los generosos y los dulces, elaborados mediante procesos de criaderos y soleras. Son generosos en alcohol pero también delicados. Su enorme diversidad, dentro de un estilo propio, es una de las características actuales en su producción: finos y manzanillas, amontillados, olorosos, palo cortado, dulces y moscateles, etc.

Más del 70% de los viñedos de Andalucía están amparados por alguna de las siete denominaciones de origen establecidas: Condado de Huelva, Jerez, Málaga, Manzanilla-Sanlúcar de Barrameda, Montilla-Moriles, Sierras de Málaga y Vino Naranja del Condado de Huelva. Además, existen 16 indicaciones geográficas con derecho a la mención tradicional Vino de la Tierra y con mención Vino de Calidad.

También existen otros vinos históricos no amparados bajo denominación de origen o indicación geográfica alguna, como son la Tintilla de Rota, el Pajarete y el Moscatel de Chipiona

Vinicultura

El sistema de crianza de vinos más tradicional de los que se emplean en Andalucía es el sistema de criaderos y soleras, que empieza a desarrollarse en el siglo XVIII. Este método se emplea fundamentalmente para la crianza de los vinos generosos de todas la denominaciones de origen andaluzas. Las levaduras forman una capa llamada velo de flor, que recubre el vino de forma natural, protegiéndolo de la oxidación. Éste cambiará las características organolépticas de estos vinos. Es la crianza típica de los Finos, Manzanillas o Condado pálido, siendo el promedio mínimo de crianza de tres años.

La crianza oxidativa es un método de envejecimiento basado en la oxidación del vino. Este sistema, que enriquece el grado alcohólico del vino hasta 17º para matar la levadura, permite el intercambio de sustancias entre el aire, el vino y la madera. El vino adquiere mayor cuerpo y unos atributos organolépticos únicos que recuerdan al tostado y la vainilla. Es la crianza típica de los Olorosos, Pedro Ximénez o Condado Viejo.

Denominaciones de origen

Regiones vinícolas con Denominación de Origen.

Los Reglamentos de cada Denominación de Origen establecen los límites geográficos amparados, las variedades de vid autorizadas, las técnicas de cultivo que pueden emplearse, las prácticas de elaboración y crianza permitidas y los tipos de vinos amparados. Cada Consejo Regulador controla que se cumpla lo dispuesto en los reglamentos.

Vinos de la Sierra de Málaga

En la provincia de Málaga se producen vinos pertenecientes a la Denominación de Origen Sierras de Málaga.

Se trata de una nueva denominación que produce vinos diferentes a los generosos de Málaga. Aún así, están regulados por el mismo Consejo regulador. Además de las zonas que se citan en la D.O. Málaga, en ésta se une la subdenominación Serranía de Ronda. Las variedades con las que se elaboran son:

- Chardonay
- Macabeo
- Sauvignon Blanc
- además de la Pedro Ximénez y Moscatel

El vino resultante tiene como características: los blancos poseen un color amarillo pálido, con un aroma varietal, nítidos y elegantes; de sabor afrutado y fresco, con tonos ácidos. Los tintos están bien estructurados, con cuerpo, predominando los aromas y sabores minerales y de terruño.

Vinos de Cádiz

En la zona oeste de la provincia de Cádiz se producen los vinos pertenecientes a la Denominación de Origen Jerez-Xérès-Sherry y Manzanilla Sanlúcar de Barrameda.

"Se trata de denominaciones diferentes que comparten el mismo consejo regulador y las mismas superficies de viñedo".

Esta zona posee dos tipos de suelos: la tierra albariza, rica en carbonato cálcico, arcilla y sílice, se crea por sedimentación de aguas; y las tierras denominadas barros, de un color pardo.

Los municipios gaditanos que comparten esta denominación son: El Puerto de Santamaría, Jerez de la Frontera, Chipiona, Sanlúcar de Barrameda, Trebujena, Puerto Real, Rota y Chiclana de la Frontera.

La uva blanca es la que se utiliza para la elaboración de estos vinos andaluces, en sus variedades de palomino y, en menor medida, la uva Pedro Ximénez y Moscatel. Se consiguen vinos de baja acidez, algo insípidos, con cuerpo y sin gran afrutamiento. El secreto de estos vinos es el proceso de elaboración y crianza (en vasijas de roble) especial.

Los tipos de vinos que podremos degustar son:

- Fino
- Manzanilla
- Amontillado
- Oloroso
- Palo Cortado
- Pale Cream
- Cream
- Pedro Ximénez.

El Consejo Regulador de esta denominación de origen se constituyó en 1935

Vinos de Córdoba

Al sur de la provincia de Córdoba, en zonas de campiña, de suelos calcáreos y con un clima mediterráneo con influjos continentales, se crían los vinos pertenecientes a la Denominación de Origen Montilla-Moriles.

A la hora de clasificar y reconocer los vinos de esta denominación, coincide con Jerez en Finos, Amontillados, Olorosos, Palos Cortados, Pedro Ximénez… Asimismo, utiliza el mismo procedimiento de soleras y crianzas. Esto no supone que sean iguales, porque cada uno posee su personalidad propia.

La uva predominante es la uva Pedro Ximénez, a diferencia de la Palomino en Jerez.

El fino de Montilla posee un aroma continental de tomillo, monte bajo, romero. Su paladar es avellanado, en cambio el de Jerez es almendrado, de aromas a aceituna y de gusto muy seco.

Los vinos de esta denominación tienen más cuerpo que los de Jerez, siendo más oleosos, con baja acidez, menos seco y con final amargoso. Esto tiene una fácil explicación: la lejanía del mar.

Tipos de vinos de la Denominación de Origen Montilla-Moriles:

- Finos
- Amontillados
- Olorosos
- Pedro Ximénez
- Blancos.

El Consejo Regulador se constituyó en 1944.

Vinos de Huelva

Los vinos pertenecientes a la Denominación de Origen Condado de Huelva tienen su crianza en un terreno que se extiende por el sureste de la provincia de Huelva, entre el Guadiamar y la Ría del Tinto.

14 municipios son los que aportan las hectáreas necesarias para elaborar sus vinos: Almonte, Beas, Bollullos Par del Condado, Bonares, Chucena, Hinojos, La Palma del Condado, Manzanilla, Moguer, Niebla, Rociana del Condado, Villalba del Alcor, Villarrasa y Trigueros.

El color pardo de su suelo ondulado, arenoso, no demasiado calizo, unido al clima mediterráneo con influencia atlántica, con inviernos suaves y largos veranos, hace que se consiga una vid de calidad. La uva más utilizada es la Blanca Zalema, junto a la Palomino, Listán, Garrido Fino y Moscatel. Con estas variedades se elaboran los vinos del Condado o vinos del Descubrimiento, porque la primera partida constatada hacia las Indias, desde el puerto de Sevilla, fue en 1502.

Los tipos de vinos que se producen son:

- Condado de Huelva
- Condado de Huelva Joven
- Condado Pálido
- Condado viejo.

El Consejo Regulador fue constituido en 1963.

Vinos de Málaga

Parte de los vinos que se producen en la provincia de Málaga pertenecen a la llamada Denominación de Origen Málaga.

Su producción está segmentada en cuatro subzonas que se encuentran a cierta distancia entre sí, lo que favorece distintos ámbitos climáticos.

Esta denominación de vinos es una de las más antiguas de España y el tipo de uva que se utiliza para la elaboración de sus caldos es la Moscatel, que se encuentra en el oeste y la Axarquía, en diferentes variedades; y la Pedro Ximénez que se cultiva en Los Montes de Málaga y la Comarca norte. Se consiguen unos vinos generosos con un estilo y personalidad que los diferencian de los demás.

Los tipos de vinos Denominación de Origen Málaga son:

- Lágrima
- Moscatel
- Pedro Ximénez
- Dulce Color
- Pajarete
- Seco.

Dependiendo del período de envejecimiento al que se someten cada uno de los vinos, se clasifican en:

- Málaga Joven: No tiene envejecimiento.
- Málaga Pálido: Sin envejecimiento y producido con la uva Pedro Ximénez y/o Moscatel.
- Málaga: 6 a 24 meses de envejecimiento.
- Málaga Noble: de 2 a 3 años de envejecimiento.
- Málaga Añejo: de 3 a 5 años de envejecimiento.
- Málaga Trasajeño: Más de 5 años de envejecimiento.

Año de constitución del Consejo Regulador Denominación Origen de Málaga: 1933.

Los vinos andaluces se encuentran dentro de la lista de Alimentos Protegidos de Andalucía.

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