sábado, 2 de febrero de 2013

Manuel Antonio Santiago Cabello


Entrevista a nuestro alumno de Grado Superior en la especialidad de Gestión Comercial y Marketing, Manuel Antonio Santiago Cabello, por nuestro profesor Ramón Vera:

Para la gente que te conocemos no sería necesario preguntar esto, pero, en lo que a Semana Santa se refiere, ¿a qué se dedicó tu abuelo, se dedica tu padre y te dedicas tú?

Mi abuelo fue costalero de la hermandad de la Exaltación, de la Hiniesta y también de la de los Gitanos (las Angustias). Es en la hermandad de la Hiniesta donde empieza como capataz auxiliar de Salvador Dorado “El Penitente” en el año 1951. Y en el año 1973 inicia con Salvador la creación de la 1ª cuadrilla de “Hermanos Costaleros” de la hermandad de los Estudiantes. A partir de este momento, mi abuelo fue capataz titular en varias cofradías. 
Mi padre también ha sido costalero en la hermandad de la Exaltación, los Panaderos y la Carretería, empezó junto a mi abuelo como capataz con 13 años, se estrenó con la Virgen la hermandad de la Hiniesta. Mi abuelo y mi padre fueron cogiendo cofradías, (algunas seguimos actualmente en ellas), y formando su propio equipo de capataces. Actualmente mi padre es mi maestro y capataz de numerosas cofradías. Él me propuso en el año 2005 seguir la saga como capataz, con 13 años decidí que sí, que quería meterme en el mundo cofrade y en del costal, al principio me cohibía porque era tímido pero con el paso del tiempo los costaleros y cofrades me han dado mi sitio y me han ayudado a formarme como capataz, porque en esta afición nunca se termina de aprender y ahora es tiempo de escuchar, ver y oír para después en un futuro sacar todo lo aprendido.


¿Qué destacarías de tu abuelo como Capataz? 

De mi abuelo destaco la humildad, la honradez, la sencillez, el cariño que mostraba, la sabiduría que tenía, desbordaba atención, aprecio y cariño por todas las personas. De su corazón salían palabras emotivas y de ánimo a la hora de mandar los pasos. Él siempre ha defendido el estilo de “andar de frente”. Era un fuera de serie en el mundo del costal, alcanzó un listón muy difícil a la hora de mandar los pasos y para mí, es el mejor capataz de la historia.
 
¿Qué perfil destacarías de tu padre como Capataz?
 
De mi padre destaco la profesionalidad, tanto en su trabajo como en el mundo del costal y cofrade, donde está consiguiendo un listón muy alto en cuanto en la forma técnica, igualás, el cuidar al costalero, mandando en los pasos…. Que voy a decir de mi padre, mi maestro, el que me lo está enseñando todo de todo desde chico. Mi padre, como mi abuelo, también defiende el estilo de “andar de frente”, es nuestro sello de llevar los pasos.

¿Recuerdas la primera vez que te situaste en el frontal de un Paso “mandando”?

Si, fue en el año 2005, el Domingo de Ramos, con el señor de la Victoria de la hermandad de la Paz, cuando tenía 13 años. Recuerdo que era un día muy importante para mí porque era un día de emociones, recuerdos y alegrías. Sabía que mi abuelo me estaría mirando desde el cielo, ayudándome y apoyándome en lo que hiciese falta.  
 
En la Semana Santa Sevillana, ¿cuáles son las Hermandades que sacáis como Capataces tu padre y tú?  

El Viernes de Dolores la Misión del colegio Claret, el Sábado de Pasión la Borriquita de (Cantillana) y la hermandad de San José Obrero, el Domingo de Ramos la Paz, el Lunes Santo las Penas de San Vicente, el Martes Santo los Estudiantes, el Miércoles Santo el Xto. De Burgos, el Jueves Santo los Negritos, la Madrugá la Macarena, el Viernes Santo la Sagrada Mortaja y el Domingo de Resurrección la Resurrección. 

¿Qué prefieres, un Misterio o un Palio? 

Un palio, porque estéticamente para mi gusto es más recogido, más bonito. A la vez es más complejo porque el movimiento es más difícil de conseguir. Conseguir que todos los costaleros vayan al parejo, también es más complejo porque por alguna parte del itinerario puede haber alguna estrechez y hay que estar más pendiente. Antiguamente el capataz que mandaba un palio era el responsable de la cofradía y el capataz general de la hermandad. 
 
¿Cuál entraña más dificultad en su andar en tu opinión?  

Tanto el paso de Misterio, como el paso de Palio, es complejo en su andar porque tanto como uno como otro tienen unas dimensiones y es complejo que todo el mundo levante a la vez, que vaya el paso derecho, que los movimientos sean recortados…, en definitiva, son pequeños detalles que a la hora de mandar 35 ó 60 hombres a la vez es complicado y siempre se pide y se cuida al máximo a los costaleros porque en cualquier momento puede haber alguna dificultad en su andar o porque el suelo o los kilos pueden fastidiarlos físicamente.
 
¿Puedes compartir algún momento especial que recuerdes con cariño delante de un Paso?

 Precisamente en la Semana Santa pasada, con la hermandad de la Resurrección, cuando íbamos de vuelta por la cuesta del Bacalao, en la esquina de Placentines, arriba de la farmacia vive una señora mayor que está imposibilitada en una cama de hospital y no podía moverse, estaba con su hija que es la que la cuida; pues al llegar a esa esquina, vimos a esa mujer mayor y le volvimos el paso completamente para que le viese la cara a la Virgen y para que le rezara. Cuando yo giré la cabeza para un lado y para el otro veía a la gente llorar o saltándoseles las lágrimas, fue un momento muy emotivo de llevar a Dios y a su Madre a la casa de esa mujer mayor que lo necesitaba muchísimo. 
 
¿Qué perfil debe tener un costalero? 

En realidad nosotros no nos basamos en ningún prototipo de costalero porque, para ser costalero o sacar pasos, puede ser cualquiera, lo que si hace falta es que tenga alguna experiencia en el mundo del costal porque hay algunas cofradías que están muchas horas en la calle y necesitan mucho ejercicio físico, porque en definitiva es un ejercicio físico que se realiza, así que debe de estar físicamente preparado. Pero unas de las cosas que hay que tener en cuenta es la importancia de la devoción de los Titulares que eso es lo primordial. 
 
Todos son importantes, pero, debajo de un Paso, ¿qué puesto tiene más relevancia?, ¿por qué? 

La importancia la tiene desde el zanco de adelante hasta el patero de atrás, claro está, pero los principales más e importantes son los que van en la primera trabajadera porque tienen que ir pendiente de lo que voy mandando para llevar el paso derecho y los contraguías son responsables de la última trabajadera que tienen que ir llamando a los pateros para también llevar el paso derecho. 
 
Una curiosidad, ¿cómo hacéis para poder asumir el esfuerzo que supone salir el Jueves Santo en Los Negritos, y, a continuación, salir en La Macarena en La Madrugada?  

Bueno, yo creo que hay que tener claro varias cosas para estar en este mundo de las cofradías, en las cuales hacen falta; afición, devoción, mucha dedicación y que te guste muchísimo. Ese esfuerzo que tú me dices del jueves santo, para nosotros en realidad no es un esfuerzo, disfrutamos sacando a Dios y a su Madre por las calles de nuestra ciudad, en este caso Sevilla, por lo que disfrutamos de una manera especial porque alegramos a muchísimas personas que no pueden ver a sus imágenes y nosotros se la llevamos a ellos. En definitiva, es una afición que nos la han inculcado desde pequeños y que no tiene precio ni ningún otro valor artificial, sólo nuestro corazón y siempre de frente. 
 
Un aprieto. ¿Manuel Antonio tienes alguna predilección por alguna Hermandad en Sevilla?
 
La verdad es que no tengo predilección por ninguna, porque de cada hermandad que saco me llevo un trozo en mi corazón, cada momento vivido, los costaleros, los hermanos de la hermandad…, en definitiva un pedacito de cada una de ellas. En todas estoy muy vinculado e intento ir a todos los cultos y eventos que organizan las hermandades. 


Nuestro agradecimiento a Manuel Antonio Santiago Cabello, espléndido alumno y excepcional persona, por su fantástica entrevista.

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