lunes, 1 de abril de 2013

Hermandad de la Esperanza Macarena - Sevilla

Visión personal e intimísta del Profesor Ramón Vera Diestro.

María Santísima de la Esperanza Macarena

Nuestro Padre Jesús de la Sentencia

“... voy a prepararme algo ligero para comer, a ver... un sandwich y algo de fruta bastará. No voy a beber mucho líquido, he de ir lo menos pesado posible, me quedan muchas horas de trabajo por delante.
Voy a vestirme ya. ¿Qué hora es?, uffff las 20 horas.
A ver, recapitulemos, llevo dinero, la papeleta de sitio, la medalla, los horarios, el plan de actuaciones dentro de la Basílica, las llaves de casa, ibuprofeno, estampitas, chocolatinas, mi móvil, el transmisor de la Hermandad, su auricular... creo que sí.”
Mi mujer me lleva, eso me evita nervios al aparcar.
21:15 horas. Me bajo frente al Hotel. Empiezo a darme cuenta que algo importante, como cada año, va a pasar. Aún no hay muchos nazarenos y la gente, al verme pasar, me mira con alegría y emoción;
- “Mira un nazareno de la Macarena...”
- “sí, pero todavía queda mucho para que salgan...”.
Llego a la puerta que hay al lado del Cancel y recibo a unos invitados de una Hermandad de Jerez.
Accedo al interior y la sensación, en esos momentos, es como si me sumergiera en agua. Todo lo mundano queda fuera y dentro... silencio, olor a cera y la Basílica vacía y llena a la vez, ahí están Él y ELLA.
Tras encajar las sensaciones y recuerdos que se agolpan en un momento, reacciono con un;
- “Ramón, un momentito, que nos vamos a hacer unas fotitos, vente...”.
Son mis compañeros de fatigas en la Madrugá.
Tras el momento foto, comienzan a llegar los diputados. Me reúno con los que vienen conmigo y comenzamos a funcionar. Nuestra misión, ejecutar el plan de seguridad. Dos regulando el paso de los pasillos que unen Basílica y San Gil, otros dos, regulando el paso por el pasillo que une Basílica y Casa Hermandad, y otro encargado del reparto de Insignias. Yo, con el micro, a disposición del Diputado Mayor de Gobierno, trasladando instrucciones y recordatorios a todos los presentes;
- “Rogamos se dirijan al lugar de formación de sus tramos”.
- “Rogamos dejen libres los pasillos”.
- “Rogamos guarden silencio mientras se pide la Venia por la Hermandad del Gran Poder”.
¿Qué hora es?. Las 23:15. ¿Qué de gente, no?. Más aún.
De vez en cuando, les miro...
Cada minuto que pasa, la Basílica se llena más y más. Es más difícil moverse, acceder a los sitios...
El reparto de cirios ya ha comenzado. Las Insignias también se van repartiendo.
23:45 horas. La Centuria se escucha en el exterior.
La Cruz de Guía y los Faroles se colocan tras la puerta.
23:55 horas. Se abren las puertas. La luz de los focos y el estruendo de la gente aplaudiendo y gritando lo inunda todo.
Los vuelvo a mirar.
La Cruz de Guía comienza a salir. Tras ella los primeros nazarenos, a continuación los penitentes. Los diputados que vienen conmigo colaboran en el reparto de cruces en el Atrio.
Comenzamos a formar, con sus Insignias, los distintos tramos y, rápidamente, les damos salida;
- “Hermanos por favor, vamos, rápido... Venga Cuarto Tramo, vamos, vamos...Venga Sexto Tramo... vamos, vamos..., Octavo... “.
La Bandera Pontificia, Insignia del último tramo del Señor, está ya en la puerta. Sin saber cómo, los costaleros ya están debajo del Paso del Señor.
Son las 00:20 horas. Cojo mi Palermo, me coloco mi antifaz, noto que alguien, no se quién, me lo ajusta, les dedico una última mirada y salgo a la calle. Tengo que adelantarme y regular, con mis compañeros, el paso de los tramos conforme a la secuencia y horarios previstos, procurando que la cofradía sea un todo en la calle.
Entre una mar de nazarenos morados, avanzo por Resolana...
Comienza una nueva Madrugá.





Fue fundada en 1595 por el gremio de hortelanos de la ciudad en el desaparecido convento de San Basilio, y trasladada en 1653 a la parroquia de San Gil. Finalmente, y tras la construcción de su basílica en 1949, su sede fue instaurada en ella. Realizó su primera salida procesional en 1615 y en la actualidad realiza su estación de penitencia durante la madrugada del Viernes Santo con dos de sus tres advocaciones: el paso del misterio de Nuestro Padre Jesús de la Sentencia, acompañado de la Centuria Romana de la Macarena, y el palio de María Santísima de la Esperanza Macarena en una procesión que se prolonga durante trece horas y media, siendo la más larga de las que participa en la conocida madrugada sevillana.

La particular devoción a María Santísima de la Esperanza Macarena hace que esta hermandad tenga otras veinte hermandades homónimas repartidas por diferentes puntos de las provincias españolas de Albacete, Alicante, Almería, Badajoz, Barcelona, Santa Cruz de Tenerife, Castellón, Ciudad Real, Madrid y Murcia, así como en Filipinas (Asia) y Miami (América), destacando la Hermandad del Gran Poder y Esperanza Macarena de Madrid, que siendo fundada en 1940 es la más antigua.


Más información en la Revista Digital Número 9 (Especial Semana Santa) de la Escuela Mercantil de Sevilla.

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